leer el campesino

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y la fortuna

Lecturas y Narraciones cortas

El campesino y la fortuna

(Samaniego)


 

Era pleno verano y hacía mucho calor, y debajo de un árbol descansaba tranquilamente un joven campesino. 

 

Miraba a su alrededor y agradecía cómo la tierra le había premiado pues había recogido todo lo que con su esfuerzo había sembrado.Veía lindas calabazas esparcidas por el suelo, y fragantes melones y sandías perfumaban el campo.


 

Y decíase a sí mismo: ¿Por qué será que en vez de producir nueces este árbol que me da sombra no produce calabazas, sandías o melones?Y cuando en esos pensamientos divagaba le cayó una dura nuez que le pegó justo en la nariz, y entonces el campesino reflexionó: ¡Bien sabia es la madre naturaleza, pues si una enorme calabaza me hubiera caído encima, no estaría ahora yo vivo!                                                                        (Samaniego)