Lectura vinculada a los ejercicios 03_04 Lectura Reflexiva

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Lecturas y Narraciones -- Lectura Reflexiva

Lecturas vinculada  a los ejercicios 03 y 04

Preguntas sobre lectura (comprensión lectora)



Emociones verdaderas?

 

Cuentan que, en China, un hombre ya anciano decidió regresar al lugar donde había nacido y del que salió siendo muy joven. En el camino se unió a un grupo de viajeros que seguían la misma ruta y les explicó su deseo de volver a la tierra que lo vio nacer. Después de varias monótonas jornadas, aquellos hombres decidieron divertirse a costa del viejo. 

 

-Mira, anciano, estamos llegando a la tierra de tus antepasados, esas montañas que vemos las contemplaron tus ojos cuando eras niño. El viejo, a pesar de no recordar nada, se sintió dichoso de ver aquellas cumbres. Horas después llegaron a unas casas en ruinas. -Mira, anciano, seguro que entre estas piedras jugaste en tu infancia. 

 

El viejo, al ver aquel pueblo abandonado, no pudo dejar de emocionarse. Al rato, llegaron a un olvidado cementerio. -Mira esas tumbas -le dijeron, continuando la broma-. Aquí con seguridad están enterrados tus padres, y los padres de tus padres. Al oír estas palabras, el anciano no pudo contener la emoción, y estalló en lágrimas. 

 

Arrodillado frente a aquellas tumbas, a aquel viejo le venían a la memoria mil y un recuerdos de su niñez, le inundaban el corazón viejas y añoradas sensaciones, la nostalgia invadía su alma con un caudal de emociones. Pero viendo aquella escena, los viajeros se compadecieron del anciano y acordaron contarle la verdad. 

-Sentimos decirte esto, pero la verdad es que queda aún mucho camino hasta que lleguemos a la patria de tus antepasados. Decidimos gastarte esta broma sólo por entretenernos. Te rogamos aceptes nuestras disculpas. El anciano se levantó en silencio, recogió sus cosas y reemprendió el camino. 

 

Llegada la noche, y ante el mutismo del viejo, sus compañeros de viaje volvieron a expresarle su pesar por la broma.

-Apreciado amigo, tu silencio nos produce hondo pesar, volvemos a pedirte perdón por nuestra conducta.

-Mi silencio nada tiene que ver con vuestra conducta que ya he olvidado -contestó el anciano-  se debe a que no he encontrado respuesta a una pregunta que me atormenta: ¿Cómo es posible que haya emociones verdaderas cuando éstas provienen de hechos falsos?

Anónimo

Moraleja: Las emociones provienen, crecen y se expresan en nosotros mismos, no busquéis razones fuera ni motivos extraños.  

No se puede comprar todo

 

Un noble inmensamente rico decidió un buen día que debía contar entre su séquito con un rapsoda que compusiera y cantara himnos y para escucharlos sólo él. Para ello, mandó contratar al mejor juglar que hubiera en todo el mundo.

 

De regreso, los enviados contaron que, en efecto, habían hallado al mejor rapsoda del mundo, pero que éste era un hombre muy independiente que se negaba a trabajar para nadie. Pero el noble no se dio por satisfecho y decidió ir él mismo en su búsqueda. Cuando llegó a su presencia, observó que el juglar, además de ser muy independiente, se encontraba en una situación de franca necesidad. 

 

-Te ofrezco una bolsa llena de oro si consientes en servirme

-le tentó el rico. 

-Eso para ti es una limosna y yo no trabajo por limosnas

-contestó el rapsoda. 

-¿Y si te ofreciera el diez por ciento de mi fortuna? 

-Eso sería una proposición muy injusta, y yo no podría servir a nadie en esas condiciones de desigualdad. El noble rico insistió: 

 

-¿Y si te diera la mitad de mi fortuna accederías a servirme?

-Estando en igualdad de condiciones no tendría motivo para servirte. 

-¿Y si te diera toda mi fortuna? 

-Si yo tuviera todo ese dinero, no tendría ninguna necesidad de servir a nadie.

Anónimo