Romance ejercicio corregir

romance del reino perdido

Corregir faltas de ortografía

Ejercicio 10 - Nivel Medio

Romance del reino perdido


Hoy os acercamos uno de los romances más famosos del siglo XV. Hemos elegido la parte del romance ''El reino perdido'' 

El ejercicio trata de corregir los errores ortográficos que hemos incluido y como trabajo de investigación la propuesta es 

ejercicio para corregir romance medieval siglo xv

Hoy os acercamos uno de los romances más famosos del siglo XV. Hemos elegido la parte del romance ''El reino perdido'' 

El ejercicio trata de corregir los errores ortográficos que hemos incluido y como trabajo de investigación la propuesta es que busquéis y os informéis de qué es un romance, qué tipos de romance existen, para qué y cómo se usaban los romances... etc.

Tiene algunas palabras del castellano antiguo que hemos dejado tal cual.

 

Por ejemplo: ''de velle era gran mancilla''

Se puede interpretar: ''Para gran deshonra''



Leer, hacer el ejercicio y después revisar.

El Romance del Reino Perdido para la posterior comprobación: 

 

Las huestes de don Rodrigo desmayaban y huían 

cuando en la octava batalla sus enemigos vencían. 

Rodrigo deja sus tiendas  y del real se salía, 

solo va el desventurado, sin ninguna compañía; 

el caballo de cansado ya moverse no podía, 

camina por donde quiera sin que él le estorbe la vía. 

El rey va tan desmayado  que sentido no tenía; 

muerto va de sed y hambre,  de velle era gran mancilla; 

iba tan tinto de sangre que una brasa parecía. 

Las armas lleva abolladas, que eran de gran pedrería; 

la espada lleva hecha sierra de los golpes que tenía; 

el almete de abollado en la cabeza se hundía; 

la cara llevaba hinchada del trabajo que sufría. 

Subióse encima de un cerro, el más alto que veía;  



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Ejercicio 10:

Romance del Reino perdido

desde allí mira su gente cómo iba de vencida; 

de allí mira sus banderas y estandartes que tenía, 

cómo están todos pisados que la tierra los cubría; 

mira por los capitanes, que ninguno parecía; 

mira el campo tinto en sangre,   la cual arroyos corría. 

Él, triste de ver aquesto, gran mancilla en sí tenía, 

llorando de los sus ojos desta manera decía: 

«Ayer era rey de España, hoy no lo soy de una villa; 

ayer villas y castillos, hoy ninguno poseía; 

ayer tenía criados y gente que me servía, 

hoy no tengo ni una almena, que pueda decir que es mía. 

¡Desdichada fue la hora, desdichado fue aquel día 

en que nací y heredé la tan grande señoría, 

pues lo había de perder todo junto y en un día! 

¡Oh muerte!, ¿por qué no vienes   y llevas esta alma mía 

de aqueste cuerpo mezquino, pues se te agradecería?»

Anónimo - Siglo XV